Viernes 18 de mayo a las 19:30 horas

Como decía Eduardo Galeano: “No hay tradición cultural que no justifique el monopolio masculino de las armas y de la palabra, ni hay tradición popular que no perpetúe el desprestigio de la mujer o que no la denuncie como peligro”.

Desde este plano heteropatriarcal, os invitamos a participar en una reflexión crítica sobre las masculinidades múltiples. En la que trataremos de trazar un recorrido, que empiece cuestionando la construcción del sistema binario de género. Continuando con una revisión a fondo de como se ha desarrollado a lo largo del tiempo la definición del concepto de masculinidad en el imaginario colectivo de nuestra sociedad, y las implicaciones que esta tiene para hombres y mujeres. Para cerrar el recorrido reflexionando sobre el papel de los hombres y las masculinidades múltiples dentro del feminismo y la lucha por la igualdad.

Para ello pretendemos cuestionar la visión jerárquica de la masculinidad preguntándonos una y otra vez ¿Qué es ser un hombre y en qué momento de nuestras vidas la masculinidad se conforma cómo uno de los pilares básicos de nuestra identidad? A modo de preámbulo lanzamos algunas preguntas acerca de la construcción de la masculinidad para que cada persona pueda ir haciendo sus reflexiones:

¿Empieza la construcción de la masculinidad heteropatriarcal cuando escuchamos por primera vez “los niños con los niños, las niñas con las niñas? ¿O da comienzo cuando las personas adultas nos dicen que esa determinada cosa es de niñas? ¿Es en el instante en que nos cuentan que un hombre actúa de un modo determinado? ¿O en ese momento en el que los niños empiezan a jugar a tocarles el culo a las niñas o a levantarles las faldas? ¿Es a través del visionado de series, dibujos, programas y películas que siempre posicionan al hombre por encima de la mujer? ¿O cuando en el grupo de amigos se nos tacha de maricones o de no tener huevos por negarnos a algo? ¿Es en el momento en el que si no ligas, o no follas, eres una nenaza y un fracasado? ¿O puede que sea a través de la cosificación y la sexualización de la imagen de la mujer? ¿Es en el momento en el que se cuestiona nuestra hombría por el motivo que sea? Pero… ¿Qué es la hombría? ¿Es no mostrar nuestros sentimientos? ¿Es no llorar? ¿Es estar siempre preparado para superar cualquier problema como pretende hacernos ver el mito del hombre blanco? ¿O es mostrarse cómo el sexo fuerte, el sexo que tiene el poder y que hará uso del mismo cuando se sienta amenazado, desplazado o oprimido?

Desde luego, para poder saber dónde empieza esta construcción, debemos estar dispuestos a reconocernos como privilegiados, como machistas y como opresores, aunque también como oprimidos por el mismo sistema heteropatriarcal, siendo capaces de cuestionar la influencia que han tenido en nuestro desarrollo aquellas personas adultas que han sido referentes en nuestra vida y que de manera voluntaria o involuntaria han discriminado, menospreciado y vulnerabilizado a las mujeres, generando una idealización de la masculinidad inalcanzable e inasumible. Desde ese plano podremos empezar a entender lo que significa ser un hombre en esta sociedad heteropatriarcal.

Para cerrar la presentación de esta charla-debate queremos lanzar una cuestión que Jokin Azpiazu Carballo expone en su libro “Masculinidades y Feminismo”:

“Quizá nos encontramos ante una posible renovación de los sistemas de poder generizados. La dominación machista, más que una figura en retirada, es una fuerza social e ideológica en plena lucha por la adaptación de su hegemonía frente al empuje del feminismo.

 La pregunta es si se puede acabar con la desigualdad sin terminar también con la masculinidad y, por lo tanto, si esta debe reformarse, transformarse o abolirse”

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